20 sept 2012

POR HONDURAS EN LA EPOCA DE LOS "CONTRAS" NICARAGUENSES (2ª Parte)

DE PESCA CON LOS "GARIFUNAS" EN EL MAR CARIBE HONDUREÑO

El 1º de Mayo de 1987 estaba yo en la ciudad de Trujillo (Honduras) reponiéndome del susto que me pegaron los "contras" nicaraguenses al asaltar el autobús en el que había llegado muy cerca de la localidad de San Esteban, y visitando ésta histórica, pequeña y caribeña ciudad de Trujillo, la primera capital de Honduras, localizada sobre un acantilado en la profunda bahía del mismo nombre descubierta por Cristobal Colón en 1502 en su cuarta y última travesía del Atlántico, después de virar el cabo del pequeño pueblo de pescadores llamado Puerto Castilla.

En la ciudad de Trujillo, bajo la antigua fortaleza española que protegía la ciudad de corsarios y piratas se encuentra la agradable y animada playa de la ciudad, en la cual varios "champas" (chiringuitos) con música sirven cerveza, pescado y marisco, y fué allí dónde coincidí con un pequeño grupo de jóvenes vascos extremadamente reservados y misteriosos (para mi que eran "etarras") residentes en Trujillo, con los cuáles si bien no conseguí hacer amistad sí me orientaron sobre como moverme en la zona y sobre los principales puntos de interés como los cercanos poblados "garifunas" (*) de Santa Fe, San Antonio y Guadalupe localizados en las playas de la bahía al oeste de Trujillo.

Con los acogedores "garifuna" estuve dos días saliendo a pescar con sedal y a coger langostas y mariscos a mano con gafas y tubos por las mañanas en sus piraguas, bañándome en las cálidas y relajantes aguas de sus espléndidas playas, comiendo con ellos en sus coloridas cabañas sobre pilotes, y reposando luego la comida tumbado en hamacas a la sombra de los muchos cocoteros, embarcándome luego en una "panga" (canoa a motor) colectiva hacia los paradisiacos Cayos Cochinos localizados en el mar Caribe a unas 30 millas de Trujillo, desembarcando en el mas poblado Cayo Mayor, y visitando en piragua en los siguientes días el mas bonito Cayo Menor con sus iguanas y boas rosadas, buceando en los coloridos arrecifes de coral, y nadando en algunos de los mucho mas pequeños y paradisíacos cayos de arena del archipiélago.

En Cayo Mayor tomé una nueva "panga" colectiva hacia Sandy Bay, la capital de la paradisíaca isla de Utila, la mas cercana, pequeña e interesante de las llamadas Islas de la Bahía, una isla de tan sólo doce kilómetros de largo rodeada de acogedoras playas, pequeños cayos, y unos maravillosos arrecifes de coral ideales para bucear a poca profundidad y ver peces multicolores, tortugas carey, inofensivos tiburones ballena, etc., siendo una isla mucho mas tranquila y económica que su vecina la isla de Roatán (*), la mas grande y poblada de las Islas de la Bahía cuya parte oeste de West Bay y West End desde allí visité, y en dónde me "devoraron" los mosquitos en las dos noches que allí pasé antes de regresar a Utila para tomar otra "panga" hacia la cercana ciudad costera de La Ceiba, la cuarta ciudad del país también a orillas del mar Caribe, ahora llamada la "capital del turismo hondureño", una peligrosa ciudad sin demasiado interés a excepción de sus playas y su ajetreada vida nocturna.

Finalizada mi estancia en el paraiso de las islas caribeñas de Honduras, desde La Ceiba salí en autobús hacia la localidad de Tela famosa por sus playas de arena blanca y sus exuberantes cocoteros, pasando allí un día antes de continuar hacia la peligrosa ciudad de San Pedro Sula, la segunda ciudad del pais fundada por Pedro de Alvarado en 1536, visitando la Catedral y el Palacio Municipal y pernoctando allí una noche antes de continuar hacia la pequeña y acogedora ciudad de Santa Rosa de Copán con su blanca Catedral y sus calles empedradas, deteniéndome allí un día para visitar también el muy cercano y montañoso pueblo de Gracias con las ruinas del Castillo de San Cristóbal, continuando luego hacia la mas grande ciudad colonial de Comayagua, la segunda capital de Honduras, con su bonita Plaza Central, su histórico Ayuntamiento, y su grandiosa Catedral de la Inmaculada Concepción la cuál según dicen cuenta con el reloj mas antiguo de todo el continente americano.

Desde Comayagua partí hacia la ciudad de Choluteca, muy cerca ya de las fronteras con El Salvador y Nicaragua, sin detenerme en Tegucigalpa nada mas que para cambiar de autobús, durmiendo una noche en Choluteca para salir de Honduras a la mañana siguiente por la frontera de Guasaule y entrar de nuevo en Nicaragua camino de la histórica e intelectual ciudad de León fundada por Hernández de Córdoba en 1524, mi último destino en Nicaragua, visitando su impresionante Catedral de la Asunción en dónde está enterrado el poeta Rubén Darío, las antiguas iglesias de Sutiaba, San Francisco, El Calvario, La Merced, etc., y pasando mis últimos dos días en las cercanas playas de Poneloya y Las Penitas antes de regresar a Managua para tomar el avión de Iberia y regresar a España.

(*) Los "garifuna", también conocidos como "caribes negros" por ser mezcla de los originarios indios "caribes" y esclavos negros deportados de la isla de San Vicente hacia la isla de Roatán se establecieron en algunos lugares de las costas de Belice, Guatemala, Honduras y Nicaragua, conservan su propio idioma mezcla de dialectos africanos, caribeños y francés, y se dedican fundamentalmente a la caza y a la pesca.